
POR: Tarik, el morito de mis amores
Escuchen lo que pasó
Cuando la muerte visitó
A Sara Noemí en su casa:
Saraí se encontraba sentada,
Revisando folios y documentos.
Tan entretenida se hallaba
Que fue incapaz de percatarse
De quién era la que la visitaba.
Saraí movía papeles,
Su fiel mouse iba de derecha a izquierda.
Los folios volaban febrilmente
Y la mirada de la bella dama no salía de la pantalla
Hasta que una hoja quedó tirada;
Por travesura o por azar
La dichosa hoja acabó a los pies de la huesuda;
Saraí, por fin, salió de su distracción rayana en la locura,
para confrontar a la visitante, molesta a esas alturas.
“Sabes que la vida es corta
Y tú nomás vienes a quitarme el tiempo”,
le dijo Saraí a la Flaca;
“Vete por otro lado,
Que una ciudad, dos calles y un marido
Esperan que los atienda”
Y así, quitada de la pena,
Saraí que toma el papel del piso,
Empujó a la absorta calaca
Y continuó escribiendo
en su maquinita del sello de la manzana.
Ahora por las calles, se dice,
Camina la Muerte desconsolada.
Un caminante reporta que la oyó diciendo,
Que nunca nadie la había regañado.
En su casa, Saraí baila, canta y sonríe:
Buen recurso fue burlar a la Muerte
Acusándola de ociosa,
Latosa e impertinente.
2 comentarios:
pregunto: porque nomas una calavera,no existen otra cantidad de personas a quien se pueda dedicar la atencion del escritor
que bonita tu calaverita...y tu hombre tan fan de esas cosas..que lindo..que lindo.....abrazos a los 2....
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